miércoles, 20 de agosto de 2008

Esos locos bajitos

CUANDO CREÌAS QUE YO NO ESTABA MIRANDO
Cuando creìas que yo no estaba mirando...
...te vi colgar mi primer dibujo en la heladera y corrì a hacer otro.
Cuando creìas que yo no estaba mirando...
...te vi poner alimento en la tacita del gato y aprendì que es bueno cuidar a los animales.
Cuando creìas que yo no estaba mirando...
...vi làgrimas en tus ojos y aprendì que algunas veces las cosas duelen, pero que està bien llorar.
Cuando creìas que yo no estaba mirando...
...te v i hacer mi postre favorito y aprendì que las cosas pequeñas son las que hacen la vida especial.
Cuando creìas que yo no estaba mirando...
...sentì que me dabas el beso de las buenas noches y me sentì amado y protegido.
Cuando creìas que yo no estaba mirando...
...te vi ayudar a un amigo enfermo y aprendì que todos debemos cuidar unos de otros.
Cuando creìas que yo no estaba mirando...
...te vi proteger nuestra casa y aprendì que debemos cuidar lo que se nos ha confiado...
Cuando creìas que no estaba mirando...
...aprendì de ti lecciones de la vida que necesitaba: còmo ser una persona buena y productiva.
Enano muchas de las cosas que aparecen en estas frases creo que te las enseño, sos a el tractorcito que me da fuerzas para hacer muchas cosas; perdoname si me equivoco intentarè mejorar perdoname.

Esos locos bajitos

Los hijos son un regalo que Dios nos ha dado, son quienes ocupan nuestro tiempo y nuestras energìas. A quienes las pilas no se le agotan nunca, quienes estàn preparados para conseguir todo lo que se proponen.
Quienes conocen como comprarnos para obtener sus objetivos o sus berrinches.
Ellos nos miran en todo momento aunque no nos demos cuenta; nos imitan, nos corrigen, nos dan lecciones a cada momento y nos ponen a prueba.

Esos locos bajitos


La sonrisa de un hijo
No cuesta nada y vale mucho.
Enriquece a quien la recibe.
Dura solo un instante,y sus
efectos duran para siempre.
Leva la felicidad a todos
y a todas partes.
Un rayo de sol para los de corazòn triste.
Una sonrisa debe ser como la de un niño,
llena de gozo y alegrìa.
Un en remedio para el corazòn.